martes, 8 de marzo de 2011

Un cuento para cuerdos.

No entiendo qué es lo que tiene los “venta-publicidad-anunciar”, pero a uno de verdad le llegan al subconsciente. Qué día estaba yo viendo un partido de fútbol el domingo, como de costumbre, cuando debajo del “cuadrado-pixeles-informativo” salió aquel anuncio publicitario, que me recomendaba probar la nueva gaseosa sabor a limón. Aquel “venta-publicidad-anunciar” me provocó mucha sed y muchas ganas de probar este nuevo producto sabor a limón, entonces lo que hice fue levantarme, ponerme los “caminar-cómodos-goma” y salir a la “ubicación-camino-útil”, encaminándome hacia la “ventas-pequeña-útil”.

Cuando llegué lo primero que vi fue exactamente lo que estaba buscando, entonces saqué mi “cuero-guarda-organiza” para pagar. Cuando ya había pasado la “metálica-guarda dinero”, saqué mi bebida. La abrí y la probé. Me supo a gloria, no sé qué tenía aquella gaseosa, pero algo como si mi cuerpo se hubiera preparado desde que nací para probar semejante cosas tan sabrosa.

En seguida supe que tenía que compartir esto con alguien, entonces corrí hacia el “cuadrado-espacioso-cómodo” de mi vecino y le di a probar. Este de una me miró y me dijo que si estaba loco al creer que esa era la bebida más rica que jamas haya probado. Yo, decepcionado, me fui con mi gaseosa y le dije por último al vecino que por lo menos el “venta-publicidad-anunciar” era bueno, que lo viera al menos. Este cerró la puerta.

Al siguiente día mi vecino tocó la “cuadrada-pesada-entrada”. Yo abrí muy extrañado de que este se apareciera por mi “cuadrada-pesada-entrada”. Me dijo que si tenía un poco de miel que le pudiera regalar y yo le dije que si y fui a traérsela. Le pregunté desde mi cocina que si había visto el “venta-publicidad-anunciar” que le dije, me dijo que si y que no lo podía creer. Ahí mismo se me abrió el interés hacia su respuesta. Le dije “yo le dije que era bueno vecino”, pero no me respondió como o quería. En cambio me dijo “no entiendo como le pagan a la gente por hacer esas cosas cuando hay gente que se muere de hambre en las “ubicación-camino-útil.” No fue muy cómodo ese momento para mi, lo despedí y este me dio las gracias. Le cerré la puerta y me entré a mi “cuadrado-espacioso-cómodo”.

Más tarde salí de mi “cuadrado-espacioso-cómodo” a caminar y me encontré otra vez a mi vecino, que venía de la “ventas-pequeña-útil”. Le vi que llevaba una bolsa en la mano, alcancé a identificar que había comprado una caja de la bebida que le di a probar, esto me causó una risa en mi cabeza. Sólo por curiosidad le pregunté, “¿vecino, eso que lleva en la bolsa no es la bebida por la que usted me llamó loco al creer que era la más rica que jamás había probado?” Este, nervioso me dijo “NO, ¿de qué habla? Yo nunca le dije loco, aunque debería llamarlo ahora por sacar de mi boca palabras que nunca estuvieron. Además esto no es para mi.. es para.. ee.. el portero.. usted sabe que el portero pasa las noches cuidándonos y nosotros nunca apreciamos su esfuerzo. Es por eso que le llevo este detalle.” Yo, claramente, no me creí el cuento y le dije, “por supuesto vecino, pobre portero. Discúlpeme por ser tan loco, hasta luego.”

La verdad no supe qué hizo cambiar a mi vecino de idea. Mi hipótesis sigue siendo la de los “venta-publicidad-anunciar”, que son de verdad muy efectivos cuando le llegan a la gente, pero a la vez puede que no. Puede hasta que de verdad sea para el portero, igual no me interesa saber la historia de verdad, eso mantiene mi mente ocupada y distraída de la “cuadrado-pixeles-informativo”, que esté llena de esos “venta-publicidad-anunciar” que tanto me comen la mente.

1 comentario:

  1. Bastante bien. Me gusta, sobre todo, que la publicidad le gane al vecino: no hay héroes.

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