-Bienvenido Armando-
-En un momento dado del camino iba triste, pero con el paso esa tristeza se convirtió en decepción, la decepción en desgracia, la desgracia en odio y el odio en venganza, hasta que por fin llegue acá.-
-Todos lo sabemos, todos llegamos al infierno en una caja rosa, en tu caso con una chaqueta de cuero.-
-¡Jaja! yo que pensaba que esto era como la onceava dimension.-
-Y lo es, no seas ingenuo, el infierno es muy caliente para ti y además este lugar está de moda. Solo es que hagas algo malo y puff apareces acá. Pero sabes antes no era así, este lugar era solo para las personas con influencias.-
-Yo no hice nada malo, solo me desahogue. No siempre tengo que ser bueno-
-Casi siempre, la cosa es que las veces que haz de ser malo procura que nadie te vea.-
-En fin, ¿Hay alguna manera de salir de acá? Pues ya sabes como una frase secreta que me lleve de vuelta a mi cuerpo, ¿o quizá un acción que me lleve de vuelta al camino donde sentí todos los sentimientos que no sentí en el mundo?-
-No seas tonto, tu alma ahora hace parte de esta dimensión, es como la gente que nace con la música en sus pies, besos y manos, es algo que no se puede abandonar.-
-Pero, ¿por qué el camino me trajo aquí? Pues si en realidad mi destino estaba atado a este lugar tan desgraciado ¿por qué no evitarme la fatiga de caminar sintiendo cosas?-
-Son como las cuatro cuerdas del apocalipsis. La primera los humanos destruyen el mundo, la segunda no se dan cuenta, la tercera les mandan señales y la cuarta, bueno ya sabes. En tu caso el camino fue la primera cuerda, tus veras si quieres descifrar las otras tres.-
-¿Cuerdas?-
-Sí ya sabes, como las que están en una guitarra o en alguno de esos instrumentos-
-No entendí la metáfora, peor bueno usted es viejo ha de saber lo que dice-
-Si quieres te la explico, pero perderás tiempo para averiguar que pasara cuando las otras cuerdas suenen.-
-No importa, tengo tiempo de sobra para eso, al fin y al cabo estoy perdido en un lugar con un viejo-
-La vieja costumbre occidental decía que el final del mundo era como una canción. Una canción que se tocaría con cuatro cuerdas, cada cuerda era un último suspiro, era como una canción que no se sabía cuando iba a terminar, pero que el final era de aquellos tristes, ya sabes como los de Mercedes Sosa-
-Que cuento tan cortó, no perdí nada de tiempo. ¿Cómo hago para descubrir lo que viene?-
-No lo sé es tu vida no la mía-
-Yo sé que es mi vida, pero usted es el de los presagios.-
-De pronto los sentimientos que sentiste en el camino tienen algo que ver, casi siempre la cosa es por ahí-
-Bueno y ¿qué pasaría si no hago nada para evitar el último paso?
-Ya no estarías acá, ni en ningún lado. Simplemente morirías.-
-Y no puedo morir ¿por?...-
-¡Jajajaja! todos preguntan eso, es como si al juez le gustara mandarme a los que ya no quieren vivir. Es simple si tu no logras detener la ultima cuerda, más que morir vas a vivir enterrado en tu cuerpo, es decir no vas a poder hablar, sentir ni nada que se le parezca, creo que eso los doctores lo llaman estado vegetal-
-¿Y de lograrlo que me sucederá?
-Volverás a tu cuerpo, pero cada vez que hagas algo que al juez no le parezca volverás acá-
-¿Que juez? Maldito sea para decidir que debo y que no hacer con mi vida-
-El juez es un señor flaco de traje, parece un pingüino. No es de mi agrado, pero que se le hace, era este puesto o el purgatorio. Hoy me siento de buen ánimo, te voy a devolver a tu cuerpo y ahí buscaras las respuestas al enigma-
-Ok-
-Bienvenido de nuevo-
-Maldita sea, no lo entiendo, no hice nada solo me fume un cigarrillo.-
-¿Te viniste por el mismo camino?-
-No está vez me vine por uno donde todo estaba muerto, y lo único que sentí fue mucha sed-
-Segunda cuerda…-
-¿Cómo así?-
-Sí, cuando sientes sed, es porque te están torturando, haciéndote sentir lo que no sentiras despues de que la cuarta cuerda suene. Vete, y por favor no vuelvas, evita todo lo que parezca dañino-
-Ok-
-¿Que sucede contigo, es que acaso es muy difícil entender lo que te dije?-
-No lo entiendo, la verdad nunca volví a mi cuerpo, solo Salí en un nuevo camino, un camino lleno de notas musicales. Después el sentimiento de venganza volvió a mí.-
-¿Que hacías cuando llegaste acá por primera vez?-
-Mmm… pues, la verdad asesinaba a un idiota que decía cosas mías.-
-¿Qué decía?-
-Nada que le importe-
-Si usted lo dice-
-Mándeme otra vez al mundo, voy a evitar todo-
-Ok-
-Armando solo vivimos una vez, ¿Por qué matarte con el cigarrillo?-
-No me des lecciones de vida mujer, ya me las se todas-
-No lo creo-
F.B.G
Interesante. Trata de ser menos críptico en algunos pasajes y utiliza algún recurso para separar los diálogos en los momentos que ocurren.
ResponderEliminarMe gustan mucho las metáforas relacionadas con la música.