jueves, 28 de abril de 2011

¿De qué otro modo podría describirte?

Sueños, ilusiones y esperanzas, ¿De qué otro modo podría describirte, sino es en una carta?

Sueño con que tus labios, rojos y dulces como el azúcar, estén siempre presentes para alegrarme en aquellas tardes en donde lo único que espero es llegar a casa para estar junto a ti. Noches en vela admirando las constelaciones, tan imperfectas como perfectas, solo comparables con tu cuerpo. Tu piel tan suave como la caricia de una abuela a su nieto. Y tu pelo, un rio de color castaño pero de aguas calmas bajo el resplandor del sol.

Tengo la ilusión de nunca dejar de ver aquellos ojos de los que no podría hablar de un solo color sino de la armonía de un arcoíris. Pero tu sabes, una imagen vale más que mil palabras y una mirada es la ventana del alma. Un alma llena de bondad y ternura que por más ateo que sea, es la de un ángel. Un ángel que cuando habla me lleva al lugar que siempre he soñado, y sin importar las palabras que salen de tu boca, solo espero que nunca te silencien para continuar escuchando esa melodía que deja a la novena sinfonía de Beethoven como una simple canción de reggaetón, libre de sentido.

Bajo tu belleza indescriptible y cada rasgo que la compone solamente me puedo rendir. Y ante mi rendición tengo la esperanza de que siempre estés presente en mí, ya sea por medio de una imagen o un pensamiento. Porque tú sabes que yo siempre voy a estar presente para ti. Sé que tienes en ti mi pensamiento y todo lo que soy.

J.A.I.

No hay comentarios:

Publicar un comentario