No había razón alguna para que ese abrazo se llevara acabo, pero ahí estaban los dos, Margarita y Alejandro, abrazándose. La razón de que esto fuera un encuentro raro es que ellos antes eran novios, unos 2 meses atrás lo eran, y desde entonces no se habían hablado ni una sola vez.
Era aquella una noche de octubre, en donde, por casualidad, se encontraron en un concierto de caridad -por los derrumbes en ciudad bolívar. Al principio, cuando llegó Margarita, cada uno notó que el otro había llegado, hasta se vieron directamente a los ojos, pero no se dirigieron la palabra. Luego, faltando unas 3 horas para que el concierto empezara, los dos estuvieron en por su cuenta. Por un lado, Alejandro estaba en su cuento, con sus amigos y hablándole a cualquier extraña que llamara su atención, pero no pasaba de ahí, y, por el otro lado, Margarita haciendo lo mismo que él, sólo que .en vez de buscar extraños, los extraños iban hacia ella.
Unas dos horas después -faltando una hora para el concierto- llegó la primera palabra entre ellos dos y fue un “hola”, provocado porque estos dos se encontraron de frente, camino a los baños. Ese “hola” sólo llegó hasta un “¿cómo estas?”, que no fue respondido porque ya habían llegado a los baños, entonces ahí se sonrieron y entraron al baño, cada uno por su lado.
Luego de eso se vino el grupo que abría al grupo principal, que fue muy emocionante para los dos, ya que tocaba una de sus bandas favoritas, The Mills. Este grupo duró una hora tocando, aproximadamente, para que luego se viniera el grupo principal, Linkin Park. Mientras el grupo colombiano tocó, Alejandro y Margarita se miraron de vez en cuando, ya que ambos sabían que al otro también le gustaba mucho ese grupo.
A penas The Mills acabó con su acto, se vino el show principal, Linkin Park, que fue donde se vino ese abrazo inesperado. Todo fue muy repentino, ya que, de un momento a otro, mientras el resto de gente cantaba y saltaba, se vieron a los ojos y luego se abrazaron, como si hubieran planeado abrazarse a esa hora. El abrazo no duró más de 2 segundos y luego se separaron y se sonrieron, para que después de esto no se volvieran a hablar durante el resto de la noche.
Y así fue por 3 meses, que no se volvieron a hablar, hasta que Margarita decidió actuar y le confesó a Alejandro que lo amaba y que quería volver a tenerlo en su vida, que, por suerte, respondió con las mismas palabras y es así como 3 meses después del abrazo volvieron a ser novios.
D.W.G.
¡Bien! Una narración pulcra, elaborada, consistente (con un final un poco precipitado, tal vez). Muy bien.
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